Precio del litio cae y el sodio será su reemplazo

La mayor oferta de materia prima para las baterías, sumado a nuevas propuestas, generan incertidumbre en el mercado internacional.
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Una de las industrias que busca generar ingresos y que pretendía sustituir a los hidrocarburos, el litio, enfrenta una serie de dilemas, pues avanza aceleradamente su reemplazo, el sodio. En su momento, las autoridades anunciaron que por la producción de litio se generaría 5.000 millones de dólares; pero la nueva Planta de Carbonato de Litio operará sólo al 30% y está paralizada.

Bolivia con la mayor reserva de litio del mundo, 23 millones de toneladas, no figura dentro los principales países productores de carbonato de litio. En Sudamérica, Chile lidera las ventas de la materia prima para las baterías, seguido de Argentina.

A finales de la pasada gestión, el experto en el tema minero de la Fundación Jubileo, Héctor Córdova, informó que el precio del litio se encontraba en alrededor de 13.000 dólares la tonelada, en un taller sobre minería, organizado por la Fundación para el Periodismo.

Pero de acuerdo a las últimas informaciones, el valor habría experimentado un aumento a 16.000 dólares la tonelada. El 2022, el valor estaba bordeando los 80.000 dólares la tonelada, pero en los últimos meses cayó.

Una de las explicaciones sobre la caída del precio del litio, obedece a un estancamiento en la demanda para la producción de baterías para vehículos eléctricos producidos en China, teniendo el mercado un exceso de oferta de dicho metal, según el artículo del medio digital Ámbito.com.

La DW, en un reportaje del 2023, señaló que el precio del litio estaría alto por lo menos dos años, y pasado este período empezaría a bajar debido al ingreso de nuevos proveedores, pero no mencionó las nuevas alternativas al litio.

Comparaciones

El sodio es más de 500 veces más abundante que el litio, señala en su titular del artículo de periodista Carlos Juárez del medio digital Thelogisticsworld.com, en cuyo material explica las ventajas y desventajas que tienen ambos.

La batería de iones de sodio se carga más rápido que las variantes de iones de litio y tiene un ciclo de vida tres veces mayor, pero todavía carece de una cadena de suministro de materia prima bien establecida y la tecnología aún se encuentra en las primeras etapas de desarrollo, sostiene la nota.

Bolivia

Desde hace 12 años, el discurso del Gobierno del Movimiento al Socialismo (MAS) miraba la industrialización del litio como el motor del desarrollo, cuyas inversiones superaron los 1.000 millones de dólares, con la producción de baterías, pero pasó más de una década y sólo alcanzó a producir carbonato de litio.

En diciembre se inauguró la Planta Industrial de Carbonato de Litio, pero en los últimos días la periodista Amalia Pando denunció que la misma está paralizada, y el miércoles 24, Yacimientos de Litio Bolivianos emitió un comunicado, en el cual confirma y señalaba que la misma pasa por un proceso de certificación programada.
Recursos
El Gobierno en sus propuestas de industrialización muestra al litio como uno de los principales, que le generará recursos, pero la caída del precio y el retraso en la puesta en marcha en la producción de carbonato de litio, deja a Bolivia con incertidumbre, debido a que no se garantizan los ingresos.

Para el presidente del Colegio de Economista de Tarija, Fernando Romero, el proceso de industrialización está retrasado, mientras que el economista Gonzalo Chávez aseguró que tiene más de 100 años de retraso.

Bajar la importación de más de 13.000 millones de dólares anuales, será una labor difícil, ya que el Gobierno espera que el proceso de industrialización con sustitución de importaciones ahorre 1.300 millones.

Romero sostiene que el proceso de industrialización por lo menos toma 10 años, depende del contexto interno, y no solo de políticas públicas.

Por ejemplo, si se impulsa una fábrica de leche condensada para copar el mercado interno y posiblemente exportar, pero en el proceso, Brasil devalúa su moneda, sus productos se abaratan, y los consumidores se inclinarán por el precio bajo, explicó.

“No producimos ni el 30% de lo que consumimos los bolivianos”, apuntó Romero al indicar que el proceso requiere una industrialización real y sostenida para que cumpla su objetivo: sustituir las importaciones.

Mientras las exportaciones, en promedio, 3 cuartas partes son productos tradicionales, por ello Romero indicó que el país requiere de inversión privada nacional y sobre todo extranjera para avanzar en industrializar el país.
Sin embargo, Bolivia se encuentra en el puesto muy bajo dentro de los países con libertad económica, es decir no hay condiciones jurídicas, económicas para que nacionales y extranjeros puedan invertir en el país, por lo que prefieren llevar sus capitales a otras naciones.

Deuda

Por otra parte, el ministro de Economía y Finanzas Públicas, Marcelo Montenegro, indicó el pasado martes, que con la puesta en marcha de las plantas industriales esperan reducir el gasto, en el caso de los subsidios a los carburantes.

Mientras tanto, un tercio es financiamiento externo y dos tercios financiamiento interno, lo que quiere decir un aumento de la deuda pública, que está por encima del 80%, de acuerdo a economistas.

Entretanto, el Gobierno asegura que tiene controlada la deuda externa y sostiene que la misma bajó con respecto al Producto Interno Bruto (PIB).

Para Romero la deuda no se ha reducido más bien creció en noviembre respecto a octubre en 0,67% y comparado con similar fecha del 2022, la misma también registra crecimiento

Según el último informe del Banco Central de Bolivia (BCB), a noviembre de 2023, tenemos una deuda externa de 13.512,3 millones de dólares, un 0,67% más que del mes de octubre. No se observa disminución en el valor de los Títulos de Deuda. Según estos datos, la deuda externa, representa un 28,9% de nuestro PIB, señaló.

Cada vez nos endeudamos más y las obligaciones internas son más que las externas, no es positivo debido a que son créditos de largo plazo y hay que pagar, recordó.

Lamentó que la economía nacional esté en base al crecimiento de la deuda pública, se requiere recursos, pero si se va por este camino se continuará ampliando el déficit fiscal, que está en promedio de alrededor de 3.000 millones de dólares, un 7% con respecto al PIB.

Explicó que antes se tenía un indicador positivo sobre la salida de dinero, que era menor a lo que entraba, pero esta situación cambió en los últimos años, debido a la reducción de las exportaciones, sumado el problema de la escasez del dólar.

Resaltó que el mercado internacional de materias primas es volátil, por ello es importante atraer inversiones privadas.

Aclaró que no está en contra de la industrialización, pero sino cuentas con recursos, cuando el precio de los recursos naturales caen, como el petróleo o el litio, cómo se paga la deuda que se contrae.

El sector privado debería tomar mayor protagonismo en la economía nacional y el Estado debe dar las condiciones necesarias.

Nuevos actores

Hace unas semanas atrás, se indicó que, luego de cinco años de exploración, el Ministerio de Recursos Naturales de China informó el descubrimiento de un yacimiento de litio en Yajiang, en la provincia central de Sichuan, según la agencia Xinhua.

Mientras el año pasado, la agencia DW informó sobre el hallazgo de la reserva de litio más grande del mundo en Estados Unidos, la misma estaría valorada en hasta 1,48 billones de dólares.

Finalmente, en las últimas semanas también se informó del descubrimiento de una reserva de 15 millones de tonelada de litio en Tailandia.

Fuente: eldiario.net

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