Glaciares, cierre de minas, RIGI y reconfiguración de inversiones marcan agenda minera en Argentina

BNamericas conversó con Mario Belardinelli, líder de minería para Argentina en la consultora KPMG sobre los principales debates regulatorios y políticos que enfrenta la industria, desde la reforma a la Ley de Glaciares, la creación de una ley nacional sobre cierre de minas, el potencial en cobre y uranio, el reto de la infraestructura y la reconfiguración de las inversiones en minerales críticos.

Actualidad - Nacionales20/01/2026Minería SustentableMinería Sustentable
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Las exportaciones mineras de Argentina totalizaron US$ 6.037 millones en 2025, el valor más alto en la historia del sector y se prevé un crecimiento exponencial de la balanza comercial con la implementación del régimen de incentivo a las grandes inversiones RIGI.

En este contexto, BNamericas conversó con Mario Belardinelli, líder de minería para Argentina en la consultora KPMG sobre los principales debates regulatorios y políticos que enfrenta la industria, desde la reforma a la Ley de Glaciares, la creación de una ley nacional sobre cierre de minas, el potencial en cobre y uranio, el reto de la infraestructura y la reconfiguración de las inversiones en minerales críticos.

BNamericas: ¿Qué perspectivas existen sobre el debate en torno al proyecto legislativo que busca reformar la Ley de Glaciares en Argentina? ¿Existe posibilidad de que la ley se convierta en una amenaza para el desarrollo de proyectos mineros en zonas de altas montañas o cercanas a sistemas hídricos?

Belardinelli: La industria no cuestiona la ley, ni el inventario de glaciares, ni la relevancia de los glaciares en la medida que se ubiquen en áreas que efectivamente aporten al caudal hídrico que sirve a comunidades. Lo que pide es que se haga un análisis serio para identificar la relevancia que cada área tiene en ese aporte hídrico, con la finalidad de generar fundamentos técnicos que indiquen si es factible ejecutar minería en esos lugares, sin perjudicar los caudales.

Con buenos estudios se prevé que podría favorecer a la actividad, aunque es un debate largo y profundo, ya que involucra a partes interesadas en sectores muy opuestos. En el diálogo entre la industria, el gobierno nacional y los gobiernos provinciales, se exige que las provincias - que administran los recursos naturales - tengan mucho protagonismo y faciliten todos los recursos técnicos para hacer un análisis serio sobre qué se puede hacer y que no. 

BNamericas: Algunos sectores de la minería exigen una ley nacional sobre cierres de minas, debido a la importancia de esta etapa y a los estrictos estándares internacionales. ¿Se logrará este año avanzar en esta materia?

Belardinelli: Este es un tema histórico que en el último tiempo empezó a cobrar más protagonismo por la madurez que está tomando el debate en Argentina. No existe una ley nacional de cierres de minas, sino que algunas provincias tienen regulaciones locales. Las compañías tienen su propia política de cierre de minas, basada en estándares internacionales, pero son las primeras en reclamar una ley nacional, porque más allá de su propia línea corporativa y de las normativas locales, están interesadas en que exista un marco regulatorio general más fuerte para evitar cualquier tipo de reclamo a futuro.

El sector privado quiere una ley que otorgue más tranquilidad, porque los inversores que miran a Argentina buscan una seguridad jurídica que incluye el cierre de minas como un tema clave. 

BNamericas: ¿Es el RIGI un mecanismo suficiente para estimular nuevos proyectos en minería?

Belardinelli: Después de una historia de reglas poco claras y de poco respeto hacia quienes intentaban cumplirla, lo cual quitaba previsibilidad y confianza, el RIGI aparece como una buena herramienta para atraer inversiones, en un país que depende en 100% de inversiones extranjeras.

La reducción de alícuotas tributarias y el marco legal del RIGI ha generado mucho interés en las compañías, y ha llamado aún más la atención tras la incorporación de Río Tinto al régimen. Es un excelente punto de partida, pero tiene limitaciones como el gran volumen de inversión que exige y el tiempo en que se debe integrar el valor, porque existen proyectos de inversiones menores que son igualmente relevantes para la minería.

En la industria del oro y plata, que son los principales generadores de divisas en la minería argentina - no por las cantidades que exportan, sino por los favorables precios - los yacimientos necesitan inversiones para extender su vida útil. La industria pide un RIGI que sea más generoso con proyectos de menor cuantía.

BNamericas: ¿Está en la agenda del gobierno implementar un régimen para proyectos menores a US$ 200 millones que es el mínimo actual para postular al RIGI?

Belardinelli: La presión para que salga es muy fuerte. De hecho, ya se lo conoce como el Mini RIGI. El secretario de minería de la nación anunció que existe en la agenda otro mecanismo similar. No creo que vaya a tener todas las características del actual RIGI, pero todas maneras serían muy beneficioso para la industria.

BNamericas: La provincia de Mendoza aprobó el proyecto PSJ Cobre Mendocino, ha redefinido reglas del sector, proponiendo un aumento de regalías mineras desde 3% a 5%. ¿Qué otros cambios vienen?

Belardinelli: Mendoza es un caso icónico, porque históricamente ha sido una provincia antiminera. Sin embargo, en la PDAC [congreso de exploraciones mineras que se realiza en Canadá] de 2024, llegó una delegación del gobierno de Mendoza, lo que dio un mensaje muy fuerte a los asistentes del evento sobre la nueva postura de la provincia hacia la minería.

Lo mismo hicieron en la PDAC de 2025 y después de 16 o 17 años realizaron el año pasado el evento Argentina Mining Cuyo. La provincia ahora entiende que es posible hacer minería responsable, sin afectar los recursos hídricos.

BNamericas: ¿Qué te parece el potencial de los proyectos de cobre que se ubican en la frontera con Chile, como Josemaría, Filo del Sol, Taca Taca, Los Azules y El Pachón? ¿Se lograrán avances este año en el marco del tratado de complementación minera binacional, a fin de facilitar su desarrollo?  

Belardinelli: Estos proyectos estaban parados, sin inversión y con un futuro incierto, pero la transición energética puso al cobre en el centro de la agenda porque es crítico para avanzar. Ahora proyectos como Taca Taca, Los Azules, Mara, El Pachón y Vicuña ya tienen una estimación de inicio operacional con capacidades de producción enormes. La construcción de estos proyectos está estimada para ejecutarse entre 2026 y 2028, para empezar a producir unos 3 a 4 años después. 

El tratado bilateral con Chile ofrece oportunidades para ambos países y podría posicionar un área estratégica de cobre hacia el mundo, aunque todavía se requiere abordar muchos temas, tales como materias tributarias, arancelarias, aduana, generación de empleo, mano de obra, tecnologías y conocimiento. 

BNamericas: Argentina tiene varios proyectos de uranio y el presidente Javier Milei impulsa una estrategia nuclear. ¿Se podrá concretar una producción suficiente de este mineral para terminar con la importación?

Belardinelli: Argentina tiene tres centrales nucleares, Atucha I, Atucha II y la que está en el embalse de Córdoba. Por lo tanto, el uranio es un mineral importante para el país, y hay mucho conocimiento sobre su utilización. Además, forma parte de la nueva demanda mundial en la transición hacia energías limpias y el presidente Milei habla de uranio, por lo que hay buenas expectativas sobre los proyectos que existen. 

BNamericas: En el plano geopolítico, el presidente Javier Milei está muy alineado con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. ¿Anticipas un giro en las inversiones mineras, considerando que Trump busca limitar la presencia china en la región?

Belardinelli: Argentina tiene una línea casi directa con Estados Unidos. Cada vez que Trump publica un tweet o algo vinculado con Argentina, el tipo de cambio del dólar versus peso, sube o baja. Si bien se podría impulsar una cierta predilección por inversiones de Estados Unidos, en el noroeste argentino, donde están las reservas de litio, hay muchas compañías chinas instaladas con producción y planes de inversión significativos.

No sería lógico cerrar el contacto con China para alinearse con Estados Unidos, sino mantener un enfoque neutral y abierto. China ya está en Argentina, demostrando interés por seguir invirtiendo, por ello debe primar el equilibrio y seguir demostrando al mundo que Argentina ofrece posibilidades para invertir y una seguridad jurídica que antes no existía. 

BNamericas: Uno de los grandes desafíos de la minería argentina es generar una mayor capacidad de infraestructura y logística. Considerando que la administración de Milei ha invertido poco en estás áreas, ¿podrá el sector privado gestionar las inversiones necesarias para mejorar el panorama y permitir el crecimiento de la minería?

Belardinelli: Muchas compañías del sector privado están planificando hacer ellos mismos la inversión necesaria para facilitar la infraestructura que en varios casos es muy deficiente, debido a la ubicación y formas de acceso a los yacimientos.

Están dispuestas a invertir, pero también consideran que deberían formar parte del RIGI. El sector privado está analizando las oportunidades que existen, entendiendo que sería una inversión por recuperar en el tiempo. 

Ojalá se llegue a un acuerdo con las autoridades y se pueda articular algún mecanismo que faciliten la inversión en infraestructura, porque depender de la infraestructura de Chile tiene un costo muy alto para un sector que no puede manejar los precios de los minerales y que por tal razón, el sector siempre tiene el foco puesto en reducir sus costos con tecnologías o infraestructura, porque los pasajes de un país a otro encarecen la dinámica de la actividad.

Fuente: BNamericas

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