"Antes no había ni baño para mujeres en los yacimientos"

La evolución de la minería en la experiencia de una geóloga.
03

Carolina Mazzieri es testigo de buena parte de la evolución de la minería argentina con respecto al acceso de la mujer a esta actividad, en la que no hace más de 40 años tenían hasta prohibido su ingreso a las minas, por supersticiones. Desde esa realidad a la actualidad hubo muchos cambios, pero aún falta recorrer camino para que el género no sea un condicionante para trabajar en este rubro. En ese rumbo, desde su cargo como coordinadora y docente de la Tecnicatura en Minería de Campo Quijano también hace su aporte.

"Como geóloga me tocó trabajar en los 90 en minería, era una de las pocas mujeres que lo hacía en ese momento", recordó Mazziery en diálogo con El Tribuno.

Tras recibirse en Córdoba, se fue a trabajar en 1996 en el prolífico Valle del Cura, en San Juan. Allí se desempeñó en una minera mexicana.

"En ese momento éramos solo dos las mujeres que trabajaban entre todos los proyectos que estaban en plena exploración en el Valle del Cura (donde, por ejemplo, ahora está en funcionamiento la mina de oro Veladero) y la verdad que era complicado", contó.

Describió que esas dificultades se percibían en cosas tan simples como la falta de baños para mujeres en los campamentos mineros.

"Las mujeres que nos animábamos a eso ya sabíamos que nos encontrábamos no te digo con un ambiente hostil, porque nunca tuve ningún tipo de inconveniente trabajando con mis compañeros varones, pero sí que de entrada la empresa no tenía previsto cosas básicas para las mujeres, como que también teníamos que compartir los espacios para dormir y no habían zona exclusivas. Lo cual para mí significó un desafío y lo afronté porque para mí la minería era algo a lo que me quería dedicar", señaló la geóloga.

Toda esa vocación se vio frustrada con otra dura muestra de cómo era el mundo minero para las mujeres hace apenas un par de décadas: fue mamá.

"Quedé embarazada y como era geóloga de campo no existía lugar para mí y me quedé sin trabajo", lamentó la profesional.

Vuelta al ruedo

Pasaron los años y Carolina volvió a la actividad. Esta vez en Salta, donde encontró una realidad muy distinta a la que vivió.

"Me ausenté mucho tiempo hasta que mi hijo creció y me vine a trabajar a Salta. Cuando llegué me sentí acobardada de tener que experimentar lo mismo, pero, por suerte, muchas cosas cambiaron. En ese tiempo evolucionó todo, ya se da por sentado que tiene que haber baño para mujeres, dormitorios para mujeres y un cuidado especial. Antes era 'si te la bancas bien, sino te vas'", destacó Mazzieri.

Se desempeña en la Tecnicatura en Minería de Campo Quijano, desde que se habilitó esa oferta educativa en 2013. Allí también hubo una evolución. Al comienzo la matrícula tenía solo un 30% de mujeres y en la actualidad representan la mitad de los estudiantes. Lo mismo se vio en las empresas, donde antes no tomaban técnicas y ahora es lo que más buscan.

03-01

Fuente: El Tribuno

Te puede interesar

Newsletter Minería Sustentable

Suscríbete a nuestro newsletter para recibir todos los días las noticias mineras más importantes en tu email

Te puede interesar