¿Un 'Cordobazo' en la revolución de los autos eléctricos de Volkswagen?

La automotriz alemana lanzó "New Auto", plan con el que busca que, en 2040, el 100% de sus ventas en sus principales mercados sean de vehículos verdes. Reducirá sus plataformas, entre ellas, las de modelos que hoy produce en el país. Pero la novedad podría llegar por otro lado.
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De "Das auto" ("el auto") a "New auto" ("el nuevo auto"). Es mucho más que un cambio de claim corporativo. Resume la ambiciosa estrategia que, días atrás, puso en marcha el grupo Volkswagen, mayor fabricante mundial de vehículos en 2020, con más de 8,5 millones de unidades.

"Con ‘New Auto' reinventaremos a Volkswagen", proclamó Herbert Diess, piloto global del gigante automotor alemán. La iniciativa promete ser una auténtica "revolución verde" para VW. Su objetivo es, en palabras de la corporación, transformar al grupo en una "empresa de movilidad impulsada por software". 

"Nos pusimos un objetivo estratégico: convertirnos en líderes a nivel mundial del mercado de vehículos eléctricos. Y estamos bien encaminados", dijo Diess. "Utilizando como base el software, el próximo cambio será más radical, hacia una transición de autos mucho más seguros, inteligentes y, finalmente, autónomos. La tecnología, velocidad y escala serán mucho más importantes que hoy", agregó. "¡El futuro de los automóviles será brillante!", enfatizó el CEO.

Para 2030, Volkswagen planea reducir un 30% su huella de carbono por auto durante el ciclo de vida de cada producto. Este objetivo, cuya base de comparación son los niveles de 2018, está en línea con el Acuerdo de París. También hacia el final de esta década, el grupo espera que la proporción de vehículos eléctricos de batería crezca al 50% de sus ventas. El target para 2040 es mucho más ambicioso: el 100% de los vehículos nuevos que comercialice en sus principales mercados debería ser de emisiones cero.

"Para 2050, a más tardar, el grupo tiene la intención de operar de forma totalmente neutra climáticamente", añadió.

La hoja de ruta prevé que, en el balance, el mercado de autos con motor de combustión interna (ICE, por su sigla en inglés) caiga en más del 20% durante los próximos 10 años. Al mismo tiempo, los vehículos eléctricos a batería (VEB) crezcan y los superen. Se esperan unos 5000 millones de euros anuales de facturación, más del doble que en la actualidad por este segmento, que incluirá también la facturación generada por el software que desarrolle la automotriz alemana. "Un negocio de ICE, con un margen sólido y que genere fuertes flujos de efectivo, financiará y acelerará el cambio a los VEB", definió Volkswagen, que espera alcanzar una paridad en los márgenes de ambos negocios "en los próximos dos o tres años".

Un engranaje clave será el desarrollo de "un amplio stock de software automotriz", indicó el director financiero del grupo, Arno Antlizt. Anticipó el ejecutivo que VW destinará 73.000 millones de euros para tecnologías futuras entre 2021 y 2025, el 50% de sus inversiones totales presupuestadas para el período.

Entre tanto, avanzará con su objetivo de reducir 5% sus costos fijos en dos años. También, se propuso bajar los costos de materiales en otro 7%. Para alcanzar ambos targets, VW está optimizando su negocio de combustión en menos modelos, "una cartera reducida de transmisiones ICE y una mejor combinación de precios". Traducido: no sólo menos autos de motor convencional; también, un ajuste en la variedad de cajas de cambio para ellos, en comparación a las que hoy produce el grupo. Y más baratos, además. Primera señal para la Argentina.

LA CONEXIÓN ARGENTINA

Ocurre que, en su nueva estrategia, Volkswagen quiere avanzar hacia cuatro plataformas tecnológicas, que le generen sinergias para todas sus marcas de vehículos comerciales y livianos e, incluso, parcialmente sirvan para su negocio de camiones.

Ese esquema industrial -que contempla, también, la fabricación propia de baterías y celdas a escala- implicará la desaparición de sus plataformas actuales: MQB, MSB, MLB, MEB y PPE, según sus denominaciones internas. En palabras del grupo, "se extenderá la consolidación de tres plataformas ICE a dos plataformas VEB, hasta, finalmente, lograr una arquitectura unificada para toda la cartera de productos". 

A partir de 2026, VW planea iniciar la producción de una nueva generación de vehículos a partir de sus nuevos desarrollos de software, totalmente eléctricos, totalmente digital y altamente escalable. "A lo largo de su vida útil, se proyectan más de 40 millones de vehículos sobre esta base", precisó.

Para los plazos de la industria automotriz, en la que cada proyecto se trabaja a entre ocho y 10 años vista, fechas como 2030 o 2040 son mucho más cercanos de lo que se cree. 

Volkswagen Argentina lanzó recién este año el Taos, producto en cuyo desarrollo invirtió u$s 650 millones desde 2017. Buena parte de ese desembolso se destinó ampliar la capacidad de producción de la planta de Pacheco -de 90.000 a 120.000 unidades anuales-, con una modernización que significó, prácticamente, hacerla a nuevo. Junto a los u$s 150 millones puestos en su fábrica de cajas de cambio de Córdoba, fue el programa de inversiones más ambicioso del grupo en la Argentina desde su retorno directo al país, en 1995.

En Pacheco, además del SUV Taos, VW produce la pick-up Amarok. Según el nuevo plan estratégico, sería de esperar que, con esa intención de tener un line-up totalmente eléctrico a más temprano que tarde, haya también versiones verdes de ambos productos. Sobre todo, porque Taos es un producto de la MBQ, una de las plataformas que VW dejará atrás, en su marcha hacia la simplificación industrial.

En el edificio de la Avenida de las Industrias, de Pacheco, explican que, de momento, no hay previsiones. Que se trata de un plan estratégico y que, como tal, por ahora, sólo se definió un camino. Que más adelante se verán cuáles serán las decisiones. Aclaran que la meta del 100% de vehículos nuevos eléctricos para 2040 es para "los principales mercados" de Volkswagen, categoría que, por volumen, la Argentina no ocupa. Taos, además, recién salió al mercado -local y regional- hace menos de dos meses. Con lo cual, todavía, tiene todo su ciclo de vida -10 años, por lo menos- por delante.

No obstante, hay un lugar en el que ese futuro de VW sí podría ser más cercano. El Centro Industrial Córdoba de Volkswagen emplea a más de 1300 personas. Fabrica 500.000 cajas de velocidad por año, a un ritmo de una cada 19 segundos. Exporta el 100% de su producción. 

Los u$s 150 millones se invirtieron en la producción de la transmisión -MQ281-, de seis velocidades, que se utiliza en los modelos T-Roc, Tiguan, T-Cross (VW) y Kushaq (Skoda). Desde el inicio de su producción, en 2020, ya exportó más de 100.000 unidades. Es manual, como otra de las cajas que hace la planta (MQ250, de cinco marchas).

Córdoba es uno de los ocho centros de producción de transmisiones que VW tiene en el mundo. Vende a mercados como Brasil, Alemania, España, la República Checa, Eslovaquia, China, la India, Sudáfrica, Portugal, Polonia y México. Sus productos se usan para modelos como Gol, Voyage, Fox, Saveiro, Virtus, Polo, Nivus, T-Cross, Tiguan, T-Roc, Caddy, Transporter (VW), Octavia y Kushaq (Skoda). 

En algún momento, abasteció también a los A1, Q2 (Audi), Ibiza, Ateca y León (Seat). Hasta que la MQ281 que utilizan esos modelos se empezó a producir en España. El "New auto" pretende hacer del país ibérico un "pilar estratégico" de su campaña eléctrica y, según informó oficialmente, el grupo considera establecer toda la cadena de valor de los coches eléctricos en ese país, donde, en marzo, Seat anunció un acuerdo con el Estado y el holding energético Iberdrola para construir una gigafábrica de baterías.

 "Todavía no es un proyecto concreto. Pero sí se empezaron a estudiar opciones para ver qué cajas electrónicas podrían producirse en Córdoba. Sería la forma de empezar a acoplarnos a lo que se viene", se oyó decir cerca de la filial. La "Revolución verde" de Volkswagen ya está en marcha. ¿Tendrá su Cordobazo?

Fuente: Cronista.com

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