El proyecto cuenta con una Estimación de Recursos Minerales (“MRE”), que consiste en un equivalente inferido de 760.000 toneladas de carbonato de litio (“LCE”).
La canadiense Recharge Resources completó su Informe de Impacto Ambiental (IIA) y aseguran que se trata de un hito para comenzar la producción de carbonato de litio en el proyecto de salmuera de litio Pocitos 1.
Recharge Resources firmó un mandato de asesoría estratégica con Eden Capital Markets para el financiamiento del proyecto Pocitos, ubicado en la Provincia de Salta, Argentina.
Recharge Resources designó a Phillip Thomas como su director de operaciones y director de la corporación responsable del desarrollo futuro del proyecto de salmuera de litio salteño. Tendrá el desafío de hacerlo avanzar hasta la producción comercial planificada para 2026.
La geofísica será de gran ayuda para la perforación adicional en los bloques contiguos Pocitos 1 y Pocitos 2 para determinar el tamaño del recurso potencial.
Recharge Resources firmó un acuerdo de licencia de tecnología para el uso en todo el país del equipo de extracción de intercambio de solventes de litio Ekosolve para construir una planta de litio capaz de producir hasta 20,000 toneladas de carbonato de litio anualmente en el Proyecto de Litio Pocitos 1 en Salta.
La canadiense Latin Metals optó el 100% de Organullo a Aumin Argentina, la compañía liderada por el equipo que impulsó Diablillos y fundó AbraSilver. El acuerdo puede reportarle a la salteña hasta US$40 millones entre pagos en efectivo y regalías, a cambio de compromisos de perforación por 40.000 metros en seis años.
Geólogo de formación, Soler ocupó la Secretaría de Minería de Jujuy y presidió el Consejo Federal de Minería (COFEMIN). Actualmente se desempeña como consultor del Banco Mundial en políticas y regulación minera.
A un mes de las Rondas de Negocios RIGI en Rosario, CAPMIN pide integrar al proveedor local con el nacional. Pero el planteo choca con las cámaras provinciales, que reclaman más cupos de compre local en cada distrito minero.
El banco interamericano plantea que el desafío será convertir las inversiones mineras en desarrollo más allá del empleo directo. Con la experiencia de Vaca Muerta, advierte sobre la necesidad de anticipar infraestructura, servicios y capacidades públicas.