¿Qué son las tierras raras y cuál es su posición en la Tabla Periódica?
Las tierras raras son un grupo de 17 elementos químicos metálicos. En la tabla periódica comprenden:


Minería Sustentable


Por Favio Casarin
Las tierras raras (o ETR, por Elementos de Tierras Raras) se han consolidado como uno de los recursos minerales más codiciados del siglo XXI. Aunque su nombre sugiere escasez, en realidad no son tan raras en la corteza terrestre; lo verdaderamente exótico y complejo es hallar concentraciones con viabilidad económica y, sobre todo, desarrollar la tecnología para separarlas y procesarlas.
Las tierras raras son un grupo de 17 elementos químicos metálicos. En la tabla periódica comprenden:
Visualmente, en la tabla periódica, los lantánidos forman el bloque f, esa fila horizontal separada habitualmente en la parte inferior de la tabla.
Se subdividen técnicamente en dos grupos principales:
Estos minerales son indispensables para la descarbonización de la economía global y el desarrollo de tecnologías avanzadas:
Sin tierras raras, la fabricación de un motor eléctrico de alta eficiencia o una turbina eólica moderna es prácticamente imposible con la tecnología actual.
A menudo se confunde al litio dentro del grupo de las tierras raras por pertenecer ambos a la categoría general de "minerales críticos". Sin embargo, química, estructural y funcionalmente cumplen roles distintos y complementarios.
El litio es el metal más ligero de la tabla periódica y posee un potencial electroquímico excepcionalmente alto (-3,04 V). Esto le permite transportar iones de forma rápida y eficiente en una celda. La combinación de alta densidad energética por kilo y volumen reducido convierte al litio en el estándar de oro para el almacenamiento de energía en dispositivos móviles y vehículos eléctricos.
Por el contrario, los elementos de tierras raras son metales pesados. Aunque elementos como el Lantano se utilizaron en baterías de níquel-metal hidruro (NiMH) —comunes en los primeros autos híbridos—, su densidad energética es muy inferior a la de las baterías de iones de litio, por lo que han sido desplazados en la movilidad 100% eléctrica.
La respuesta corta es no. Las tierras raras no sustituirán al litio en la función de almacenar energía en celdas electroquímicas comerciales por varias razones:
Las tierras raras no poseen las propiedades de ligereza e intercalación iónica que hacen al litio ideal para almacenar electricidad en volúmenes pequeños.
Quienes amenazan el reinado del litio para el almacenamiento energético no son las tierras raras, sino otros metales alcalinos o abundantes, como las baterías de Sodio (Na), las de Estado Sólido, o las tecnologías de Zinc-Aire y Magnesio.
En un vehículo eléctrico contemporáneo, el litio conforma el «tanque de combustible» (la batería), mientras que las tierras raras como el neodimio y el disprosio construyen el «motor» (los imanes síncronos). Uno no puede funcionar de manera eficiente sin el otro.
A nivel global, la cadena de valor de las tierras raras presenta un altísimo grado de concentración geográfica y productiva:
Argentina se encuentra en una etapa de exploración inicial, aunque los estudios geológicos demuestran un potencial prometedor:
Situación legal actual: El Código de Minería de la Nación (Ley 1919) clasifica las minas en tres categorías según la naturaleza de la sustancia y los derechos de concesión:
Debido a la antigüedad de la redacción original del Código, las tierras raras no cuentan con una mención explícita, lo que genera vacíos legales o dudas de interpretación sobre si deben encuadrarse automáticamente en la 1.ª o 2.ª categoría.
Para resolver esta incertidumbre jurídica, la Comisión de Minería de la Cámara de Diputados de la Nación impulsó el debate de diversos proyectos de ley para incorporar expresamente a las Tierras Raras dentro de la 1ra. Categoría del Código de Minería:
Un aspecto determinante que debe considerar cualquier análisis sobre tierras raras es el desafío tecnológico y ambiental del refinamiento:
A diferencia del cobre o del oro, las tierras raras no se extraen en estado puro ni resultan sencillas de separar. Debido a que los 15 lantánidos tienen propiedades químicas prácticamente idénticas, su proceso de separación requiere complejas plantas de extracción por solventes en cascada con cientos de etapas químicas y un elevado consumo energético. Además, los yacimientos de tierras raras suelen estar asociados a minerales radioactivos como el Torio (Th) y el Uranio (U), lo que demanda rigurosos estándares de tratamiento de residuos para evitar contaminación ambiental.
Por esta razón, la pugna internacional —encabezada por Estados Unidos, la Unión Europea y sus aliados— no es solo por controlar las minas, sino por desarrollar capacidad instalada de refinación fuera de China, país que domina este eslabón crucial de la cadena industrial. Para Argentina, el desarrollo de estos recursos representaría no solo una oportunidad extractiva, sino el desafío de integrarse estratégicamente en las cadenas globales de valor de la tecnología limpia.
*Geólogo y Abogado, especialista en Derecho Minero, Ambiental y Energético. Docente universitario, investigador y consultor en políticas públicas y regulación de recursos naturales.
Fuente: Ámbito
























