En el DLE el proceso es otro. "Se extrae la salmuera del acuífero, se la lleva a la planta a través de salmueroductos y se la hace pasar por unas columnas que tienen resinas, como una arena adentro, que atrapa el litio", describió García. Una vez capturado en esas resinas, se le hace circular agua para liberarlo, y esa solución ingresa al proceso de refinación donde, con la adición de cal y ácidos, se obtiene el carbonato de litio.
La infraestructura proyectada para la etapa productiva incluye 35 pozos de producción de salmuera, 9 pozos de agua, un acueducto de 22 kilómetros y un salmueroducto de 26 kilómetros.
Prefactibilidad
En julio de 2024, Arli completó el Estudio de Prefactibilidad (PFS), elaborado por una consultora externa. El documento establece una inversión inicial de 1.055 millones de dólares, un valor actual neto después de impuestos de 2.829 millones de dólares, una tasa interna de retorno del 36,6% y un período de amortización estimado en 2,7 años.
El estudio es un hito central para los inversores. "Vos vas reduciendo la incertidumbre a medida que atravesás esos estudios. Pasás de un más o menos 25% a un más o menos 5 o 7%", dijo el especialista.
Sin embargo, la caída del precio internacional del litio en 2024 frenó el avance operativo. "La empresa se achicó en personal y en operaciones. Actualmente no estamos avanzando activamente, lo que estamos esperando son inversiones", reconoció García.
Las negociaciones apuntan a la venta del 80% de las acciones que Lithium Chile detenta en el proyecto a un comprador posiblemente chino.
El agua
La gestión hídrica es el aspecto más crítico y a la vez más sensible de toda la exploración. El proceso productivo requiere tanto salmuera como agua dulce, y ese punto suele concentrar los mayores conflictos sociales en torno a la minería. "Hay un pensamiento bastante arraigado de que la minería usa muchísima cantidad de agua, cuando, si se la compara con otras industrias, como el riego agropecuario o la industria textil, usa mucha menos", señaló.
Detalló que las perforaciones y los métodos geofísicos permiten construir modelos de comportamiento del acuífero que anticipan el efecto de cada intervención sobre el ambiente y las comunidades que dependen de ese recurso.

Un aspecto de particular complejidad es la interacción entre el acuífero de salmuera y los acuíferos de agua dulce que rodean el salar. "La salmuera tiene una densidad de 1,2, es decir, un metro cúbico pesa 1.200 kilos, mientras que el agua dulce pesa 1.000 kilos. Hay un equilibrio ahí que hay que respetar", advirtió García. Para modelar ese equilibrio, Arli trabaja junto a la empresa Minería Positiva en el desarrollo de una herramienta llamada AeroSight, que combina datos meteorológicos de estaciones propias, sensores en suelo y pozos e imágenes satelitales para generar un modelo de balance hídrico de precisión.




























