"En la medida que trabajemos así, estamos de acuerdo, pero no en la medida que se queden sin trabajo los salteños y vengan de afuera", advirtió.
Humildad
El propio Costa también deslizó durante su disertación que los proveedores locales deben tener la "humildad" de asociarse con empresas de mayor escala para ir adquiriendo capacidad y know-how.
Russo no rechazó esa idea, de hecho, la reivindicó como una práctica que ya existe. Señaló que en el proyecto Rincón, por ejemplo, la mayoría de las obras se ejecutan con empresas locales en Unión Transitoria de Empresas (UTE) junto a compañías del resto del país.
"Esa humildad sí la tenemos, de saber qué capacidad tenemos y que estamos dispuestos a asociarnos y a tener una cuota de participación", aseguró.
Lo que no acepta el sector es que esa apertura se use como pretexto para reducir progresivamente su participación. "Cada vez son más las cosas que vienen de afuera por la apertura de la importación", señaló el titular de Capemisa. Las plantas procesadoras, los camiones mineros, los equipos tecnológicos ya llegan desde el exterior, como es lógico porque todavía no existe esos productos en el país, pero ahora la tendencia avanza sobre equipamiento periférico que antes se contrataba o alquilaba localmente.
"Hay empresas mineras que ya quieren traer sus propias máquinas y que las empresas locales solamente las operen", apuntó.
El caso Vicuña
Un punto sensible es el anuncio del proyecto Vicuña, el emprendimiento cuprífero de San Juan, que anunció, bajo el paraguas del RIGI, la importación de un campamento completo desde China.
Para Russo, ese caso es el espejo en el que Salta no quiere mirarse, y lo vinculó directamente con lo que está en juego en la provincia: años de trabajo para lograr la aceptación comunitaria, para construir la licencia social que la provincia tiene como uno de los valores principales para las inversiones mineras.
"Con las palabras del gobernador diciendo en Salta no hay lugar para que suceda algo así en los proyectos que se vienen", dijo Russo. Y fue más lejos: calificó la decisión de Vicuña como una negligencia que pone en riesgo la licencia social del propio proyecto.
"Ese tipo de negligencia lo está poniendo todo el tiempo en riesgo", advirtió, y confió en que las empresas que operan en Salta comprenden que ese camino no es viable en la provincia.





























